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viernes, 17 de agosto de 2012

Torta re-rica


Un clásico en tortas!!... “La torta del pote de crema”, la mayoría de las personas estoy convencida que la conoce o la han escuchado nombrar, conozcamos entonces como Blanca Cotta les enseña a los más pequeños a prepararla, así de fácil como lo hace ella y con el auténtico y clásico Aroma de Mamá que invadirá la cocina y les hará sentir la gratificación de lograr sus primeras “comiditas”

¿Que lleva?
Crema de leche: 1 pote chico (250 gramos)
Azúcar: una cantidad medida con un pote de crema vacío
Harina Leudante: 2 potes (del tamaño del pote de crema vacío
Esencia de vainilla: 1 cucharada
Yemas de huevo: 2
Claras: 2

Primero que nada enmantecá y enhariná un molde para torta de 24 cm de diámetro y déjalo sobre la mesa o la mesada de la cocina.
Colocá en un bol el contenido del pote de crema (Lavá el pote vacío y sécalo bien para medir después los otros ingredientes).
Agregá en un bol un pote de azúcar, las yemas, la esencia y dos potes de harina leudante (pero de a uno mezclando cada vez que incorporamos los ingredientes ¡sin batir!)
Pedile a un mayor que en otro bol bata las claras a punto de nieve.
Agregá las claras a nieve en un bol donde hiciste la mescolanza, ¡ y mezclá todo suavemente, con movimientos envolventes!.
Una vez todo bien mezcladito, colocá la preparación en el molde enmantecado y enharinado.
Y… otro pedido a un adulto: que cocine la torta en horno moderado unos 40 minutos o un poquito más, hasta que al clavarle un cuchillito, éste salga sin adherencias. Y que la desmolde sobre una rejilla.

Texto y receta tomada de “Cocinando con los chicos 4” por Blanca Cotta “Tortas fáciles” de Clarín

viernes, 1 de junio de 2012

Galletitas de otoño


Por fin llegó el otoño de verdad! El tiempo está cada vez más loco. Hace dos días teníamos 20º C y todos con nuestros abrigos en las manos. Es que tenemos el chip de la estación del año y salimos con el atuendo para la ocasión , sin tener en cuenta que el frío aún no aparecía. Ahora podemos decir con 4ºC que el otoño ha llegado. Algunos árboles ya han perdido sus hojas, otros están un poco confundidos y tienen algunos brotes, ¡pobrecitos! En fin , ahora se tendrán que readaptar a la nueva situación y reprogramarse nuevamente. Pensando en que compartir con ustedes busqué entremis recortes y encontré esta receta para que hagan los chicos , pero como dice Blanca, con ayuda de los grandes. Son unas galletitas bien sencillas que se hacen en un santiamén.


 Comparto con ustedes los dibujos fantásticos de Blanca ilustrando la receta de manera muy creativa. Yo me veo más en la segunda viñeta bailando con las hojas en vez de juntarlas! Que divertido que es sentir como crujen y verlas danzar al viento...pequeños placeres que nos da la vida.


1. Cuando llega el otoño muchas señoras se ponen de mal humor porque caen las hojas y tienen que pasar el día barriéndolas y quemándolas, tarea que no siempre resulta sencilla , ya que la brisa otoñal impide juntarlas fácilmente.
2. Otras señoras en cambio tienen la costumbre de juntarlas en el jardín y obtener un abono que sirve para el crecimiento de las plantas.
3. Pero nosotros vamos a hacer algo muy interesante en la cocina. Es para olvidar la tarea tan molesta de esta estación , y que en cambio no deje un dulce recuerdo.
4. Sabés de qué se trata? Pues de una masa de galletitas que se convertirá en hojas dulces! Se prepara así, colocá sobre la mesa dos cucharadas soperas de azúcar, unas gotas de esencia de vainilla, 2 cucharadas de harina común, 1 cucharada de manteca, 1/2 cucharada  de agua y 2 o 3 gotas de colorante verde (yo usé uno que tenía en polvo)
5. Estirá la masa bien finita enharinado muy bien el palote y la mesa y luego cortala en hojas de distintas formas: lanceoladas, lobuladas, acorazonadas...como las hojas de las plantas del jardín o de las macetas. Entonces en crudo y con el revés del cuchillo marcale las nervaduras. Luego levantalas cuidadosamente con la espátula, colocalas en placas enmantecadas y enharinadas y cocinalas en horno regular( no muy caliente) hasta que empiecen a ponerse un poco amarillentas...como en ele otoño.Pedile a mamá que las saque con una espátula mientras estén calientes, y...cuando se enfríen...
6. ...¡Seguro que parecerás una hormiga comiendo hojas!¡ Son realmente originales, fáciles y requete buenas! Además te divertirás de ver la cara de asombro de tus amigos , cuando los invites a comer "hojas".

viernes, 11 de mayo de 2012

TORTA DE MANDARINAS



Esta es la torta de mandarinas popularizada por Blanca Cotta!, aparece en muchas publicaciones, quizá porque ella misma cuenta que forma parte de su alcancía de los recuerdos, y su fórmula tiene un valor sentimental incalculable. Como llegó la época de las mejores mandarinas, nada mejor que darse una “panzada” y aprovechar para aprender a incluirlas en distintas preparaciones, y siguiendo con la temática de “Cocinando con los Chicos” se las acerco a ustedes de mis propias manos ¡que honor!
Por mi parte les digo que invadirá sus cocinas de un agradable aroma a mandarinas que algún día pueda salir también de sus alcancía de los recuerdos como un… “Aromas de Mamá”

Comencemos:
+ A partir de los 8 años                          ! Requiere la ayuda de un mayor

¿Qué lleva?
Mandarinas así de grandes: 2
Aceite: 1 pocillo tamaño café (50 cc aproximadamente)
Huevo: 1
Azúcar: 1 taza
Harina leudante: 1 ½ taza

Preparación

  1. Lavá muy bien las dos mandarinas. Sin pelarlas, partilas por la mitad con un cuchillo chato (¡cuidado con los dedos!) y con una cucharita, quítales las semillas.
  2. Colocá una mandarina partida por la mitad (¡con cáscara y todo!...) en el vaso de la licuadora o procesadora.
  3. Exprimí las mitades de la otra mandarina y agregá el juguito en el vaso donde están los trozos con cáscara.
  4. Agregá en la licuadora la taza de azúcar, el aceite y el huevo. Llamá a un adulto para que enchufe la licuadora y la haga funcionar hasta que todo se convierta en una pasta lisita, sin grumos.
  5. Mientras trabaja la licuadora encárgate de enmantecar y enharinar un molde tipo budín inglés.
  6. Cuando la pastita esté lista, que te ayuden a volcar lo licuado en un bol. Entonces, mezclale la harina leudante. A mí me gusta mezclar con un batidor de alambre así no queda ni un grumo.
  7. Volcá la mezcla en el molde que enmantecaste y enharinaste y llevamos con ayuda la torta en horno moderado de 45 minutos a una hora, hasta que esté doradita


La torta de la foto fue bañada una vez fría con glasé realizado con 200 gramos de azúcar impalpable con unas cucharaditas de jugo de mandarinas suficiente para lograr una consistencia que se deslice suavemente.
Las grageas de colores son ideales para decorar una torta Requeteglup!!!

viernes, 3 de febrero de 2012

PANCITOS ¡GLUP!


Una de las cualidades destacables que ha tenido Blanca desde siempre es enseñarles a los niños a cocinar con mucho amor, con un lenguaje claro y cariñoso en todas sus indicaciones. En lo personal recuerdo las publicaciones de "Comiditas" en Revista Anteojito..., para quienes no sean de aquí les cuento que fue una revista infantil que estuvo vigente a lo largo de 37 años de publicación ininterrumpida. En sus páginas se trató de enseñar y entretener por igual. Llegó a vender 300 mil ejemplares semanales, y fue considerada un clásico por los chicos y jóvenes argentinos de varias generaciones... y allá por 1970 mi abuela me las compraba sin perder un sólo número, ya dentro mío llevaba una cocinerita guardada porque lo primero que buscaba a toda velocidad eran las "Comiditas" de Blanca con sus dibujitos tan característicos pegaditas siempre a las divertidas aventuras de "Pelopincho y Cachirula", parecía todo tan fácil!! que imaginaba mis propias creaciones terminadas: _Abuela hay tal cosa? y tal otra? Por favor mi niñez se me está pasando en este momento como una película inolvidable.
Contado esto en medio de tantos recuerdos, Blanca donde pudo siempre les dedicó a los niños un pequeño espacio, en esta oportunidad en un suplemento que acompañaba a los Libros de Clarín "Los Secretos de la Abuela" de donde he sacado esta recetita que paso a transcribirla:

"Pero antes de empezar unos consejitos:
Consejo 1: Antes de empezar a preparar las recetas, lavá bien tus manos y tus uñas.
Consejo 2: Siempre, cubrí tu pelo con un pañuelo o un gorro.
Consejo 3: Usá un delantal de cocina para no ensuciarte.
Consejo 4: Trabajá sobre una mesa muy limpia.
Consejo 5: Si la mesada es alta, pedile a tu mamá un banquito firme.
Consejo 6: Utilizá cosas de un material que no se rompa.

 ! Requiere la ayuda de un mayor
¿Qué llevan?  
Leche tibia: 1/3 de taza (pedísela a mamá)
Harina: 300 gramos (yo utilicé 0000 = harina sin preparar -harina refinada)
Sal: 1 cucharadita (tamaño café)
Huevo: 1
Manteca fría: 50 gramos (en daditos)
Levadura prensada: 30 gramos (mamá sabe...la levadura se usa deshecha)

1- Poné la leche tibia en un bol y agregale la levadura y mezclá con una cucharita hasta que se disuelva. Tapala con una servilleta.
2- Colocá la harina sobre la mesa y hacele un hueco en el centro.
Poné allí la levadura disuelta, la manteca fría en daditos (que la prepare mamá) la sal y el huevo.
3- Mezclá con la mano los ingredientes del centro, mientras con la otra vas agregando la harina, hasta unir todo en un bollo. Amasala hasta que quede bien lisita.
4- Enhariná bien la mesa (el palote también) estirá la masa en forma rectangular, dejándola de 1/2 cm de espesor (más o menos...!). Después despegá la masa de la mesa con una espátula.
5- Ahora con cuidado, recortá la masa en rectángulos de unos 12 cm de lado por 4 cm de ancho. Para esto, antes con la ayuda de tu mamá recortá un rectángulo de cartón de esa medida y usalo como molde.
6- Doblá un rectángulo de masa por la mitad, primero a lo largo, y luego volvé a doblarlo.


7- Armá así todos los pancitos y, a medida que lo hagas, distribuilos sobre placas enmantecadas y enharinadas. Tapalos flojamente con un papel y dejalos...
8- Cuando los pancitos ya estén hinchaditos de tanto esperar pedile a mamá que los cocine en horno caliente hasta que estén ¡para comérselos!"


Espero les guste Hasta Prontito Graciela

viernes, 23 de septiembre de 2011

negritos: galletitas de chocolate rellenas de limón

Esta semana toca otra receta de Comiditas, de Anteojito. Creo que eso se debe a que para muchas de nosotras estos fueron nuestros primeros pasos en la cocina solas.
Antes de esta receta me acuerdo de hacer unas galletitas con mi abuela, a ojo, cortadas con una copita de coñac. Es que antes no había 400.000 formas de cortantes para galletitas.
Y las que me acuerdo haber hecho sola, son estas, que están en la primer página de mi cuadernito de recetas.

Ingredientes olvidados en las recetas modernas: blancaflor y nesquik! Siempre había en casa. Bicarbonato y cacao amargo son sinónimo de cocina moderna...

En casa comprábamos la Anteojito para las fechas patrias, para así recortar a los próceres o hacer las redacciones y clases especiales sobre el tema.
Pero durante el 86 Anteojito editó el Diccionario Larousse y luego la Historia Universal, y mi abuelo nos la compraba para que tuviésemos la colección completa. Así junté muchas recetas de Comiditas.
Ya para ese entonces me las ingeniaba sola en la cocina, excepto para prender el horno. A los 11 no me daba miedo quemarme con la asadera, así que la única ayuda que requería era precalentar el horno, y después la cocina era toda mía!

Para mis manos, más grandes que las de una nena de 11 años a mediados de los 80, este bollo me pareció chico, pero resultó ser bastante rendidor. Para los ojos, me modernicé: pico liso de manga pastelera en lugar de pajita de McDonald's, para la boca seguí con el cuchillito.

De tantas recetas, esta era nuestra preferida, para merendar mientras hacíamos la tarea. Los Negritos, galletitas rellenas con una tapita calada. Pero para mí, con ese nombre, no podían ser simplemente caladas... entonces me las ingenie para hacer "negritos". Con la ayuda de una pajita de McDonald's (recién llegado a la Argentina) y un cuchillito con poco filo, mi calado se transformaba en carita: con la pajita (más ancha que las clásicas) hacía los ojos y con el cuchillo la boca. Es verdad que me llevaba mucho trabajo, pero a mí me divertía un montón, y no me las podía imaginar de otra manera.


Me pasaba algo similar con las Sonrisas... nunca entendí porque, con ese nombre, el calado eran unos rombitos, y no una sonrisa... finalmente los fabricantes deben haber pensado lo mismo que yo, porque hoy, después de muchísimos años, las sonrisas tienen cara!
Sin más historias y preámbulo, les dejo la receta, según mis apuntes de mediados de los 80.


Negritos
Mezcla sobre la mesa: 2 cucharadas de manteca, 2 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de cacao, 2 cucharadas de agua y 1/2 taza de harina leudante. Con todo ello debes formar un bollo. Y parece que lo que sigue ya me parecía una obviedad en ese entonces, porque no lo tengo anotado: precalentar el horno a 180°C, dejar reposar la masa en heladera por lo menos 1 hora, estirar en superficie enharinada y cortar las galletitas, que luego hornearemos aproximadamente 10 minutos.
Glasé real: Coloca en un bol la clara, el jugo de medio limón, más toda el azúcar impalpable que pueda absorber, hasta obtener una pasta espesa. Entonces, cuando las galletitas estén frías, toma una galletita lisa, úntala con el glasé real y tápala con una galletita calada.
En este punto hago otra aclaración del recuerdo: estas eran nuestras galletitas favoritas porque mis hermanos y yo somos fanáticos del chocolate y limón, pero siempre tenía problemas con el glasé: si era muy líquido, se escurría muy rápido, si era muy espeso se solidificaba mucho... esta vez, con más experiencia, usé esta crema de limón y quedaron buenísimas!



Ya para terminar, les cuento que se amplía la lista de colaboradores para nuestro homenaje a la querida Blanca Cotta.
A las que ya éramos, se suman:
Graciela, de Aromas de mamá
Pedro, de Punto letra

viernes, 16 de septiembre de 2011

TORTA ARGENTINA




Con esta receta damos comienzo a este camino en conjunto en el cual les daremos a conocer nuestras propias experiencias de la mano de Blanca Cotta. Esta receta la tomé de la revista Anteojito, una revista que leía de chica y que ya no existe más. ¡Cómo me gustaba leerla! Es que antes no había internet y los programas para chicos eran en determinados horarios. No como ahora que están las 24 horas y en varios canales dibujitos animados para embobar a los niños infinitamente. Entonces, teníamos tiempo libre, sí dije bien, tiempo libre, y había que usar la imaginación. Y para eso estaban estas revistas, llenas de ideas para hacer cosas nuevas y experimentar de todo un poco. Y ni se imaginan como le sacaba el jugo a todo lo que traía.


Esta receta la elegí un poco por su nombre, porque si hay algo que es Blanca Cotta , es una cocinera argentina con todas las letras. Y que mejor que empezar esta aventura con un nombre bien nuestro. Como verán, la receta está hecha con ingredientes para que los chicos la puedan elaborar de manera más o menos sencilla. El resultado es un poco kitsch, pero cuando uno es niño, lo más seguro es que la mayoría de su arte sea kitsch, no hay restricciones para la combinación de colores, ni formas , ni presentaciones, todo es válido. Tuve que hacer algunas pequeñas modificaciones para lograr un mejor resultado. Es lo más parecido a una tarantela , aunque un poco tuneada. Espero que algún niño de la casa, se anime y pruebe de hacerlo. ¡Va a  lograr el aplauso de todos!



200 gs vainillas (bizcocho de soletilla)
2 cucharadas manteca (mantequilla)
2 manzanas deliciosas(rojas)
1 cajita de flan instantáneo
1 litro de leche
250 gs queso crema
colorante vegetal azul

En un molde de 20 cm de diámetro (recomiendo usar uno que no sea desmontable porque la leche se cuela por los costados) forrar con papel de aluminio excediendo los bordes. Poner las vainillas enmantecadas (o sea untadas en manteca), una al lado de la otra. Colocar encima una capa de manzana cortada en tajadas. Volver a colocar vainillas enmantecadas y otra vez manzanas. Yo omití el azúcar porque las vainillas ya vienen con azúcar espolvoreada. Mezclar el polvo que viene para hacer el flan con la leche y volcar por todo lo que preparamos, cubriéndolo. Si son niños pedir ayuda a mamá para que prenda el horno y llevar a unos 180º C hasta que pinchemos y las manzanas estén blanditas. Retiramos y esperamos que enfríe. Lo damos vuelta sobre el plato de presentación. Mezclamos el queso con el azúcar impalpable y tomamos 2/3 y le agregamos una pizca de colorante azul. Lo ponemos en una manga y hacemos el dibujo de la escarapela o decoramos como más nos guste. ¡Glup!