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viernes, 17 de febrero de 2012

Pizza con mozzarella

Tengo un problema gravísimo con la pizza casera. No recuerdo cuando comenzó, pero mi karma es que la pizza casera no me sale.


Mi familia tiene tradición de comer pizza, pero no de hacerla. La pizza viene bien a cualquier hora, y siempre compramos los bollos en la fábrica de pasta, y luego las prepizzas para freezar... pero nunca caseras.


Mi abuela P. hacía una pizza casera, pero tipo un biscocho, riquísimo, con mucho aceite, harina blancaflor, sin levadura (estoy 95% segura de esto); pero era la típica receta a ojo, y nunca se me ocurrió anotar lo que veía mientras ella amasaba.


El único que se destacaba o era famoso en la familia por las pizzas caseras era el tío E., pero luego dejó de hacerlas seguido, y nosotros dejamos de reunirnos tanto.


Por suerte existen las recetas de Blanca Cotta, para animarme a probar pizzas caseras. No me salieron 100% como me hubiese gustado, pero una vez que las dejé levar en la asadera, el aspecto mejoro totalmente, y de sabor estaban exquisitas.


Amasé con mini asistente, que además de devorarse sus porciones, dijo mientras amasábamos: "tía Juli, que rico olor que tiene la cocina"...  y es verdad, la harina con levadura tiene un olor particular, es muy aromático y rico!


Pizza con mozzarella
Un clásico all'uso nostro
La masa de pizza se parece a la galera de un mago. Con ella se aprende también... ¡a preparar una masa estupenda para pancitos mignon, o fugazzitas de manteca, o grisines!... ¡o el codiciado pan de pizza! Eso sí... ¡hay que seguir al pie de la letra la receta!

Ingredientes:
Para 3 pizzas medianas, si es que las hace con la masa finita como me gusta a mí... ¡Glup! (a mí me salieron 4 pizzas medianas y finitas!)

30 gramos de levadura prensada
4 tazas y 1 cucharada de harina
1 cucharada de sal
1 cucharadita de azúcar
3 cucharadas de aceite y cantidad extra
1/3 taza de agua tibia
1/2 taza de leche tibia aprox.

Procedimiento:

1. Disuelva la levadura en el agua tibia junto con la cucharadita de azúcar y la cucharada de harina.
2. Bata hasta que se formen globitos en la superficie. Tape el bol y espere a que la levadura se hinche y parezca una esponja.
3. Coloque la harina sobre la mesa en forma de anillo. Ponga en el hueco la esponja de levadura, el aceite y la sal.
4. Una los ingredientes agregándoles de a poco la leche tibia, hasta obtener un bollo tierno que se pegotee un poquito.
5. Vuelque el pegote sobre una mesa bien enharinada, amáselo un poco (si hiciera falta agréguele un poco más de leche o de harina) y, antesde seguir adelante, haga unas cuantas respiraciones profundas al mejor estilo yoga. ¿La razón? Ya se lo explico...
6. Levante el bollo de masa en alto y estréllelo sobre la mesa desde cierta altura (aparte el gato por si acaso...) tantas veces como sean necesarias; y con toda la bronca que le salga, hasta que la masa se vuelva lisita, suave, elástica...
7. Enharínese las manos y dé a la masa forma de bollo. Pinte el fondo de un bol con aceite, coloque dentro la masa a fin de lubricarla y déle vuelta (así le quedará la panza aceitada), tápela flojamente con un film y déjela leudar al doble en sitio tibio.
8. Tome un tercio de la masa leudada y estírela con el palote en forma circular, dejándola finita como a mí me gusta, o gruesa si así le gusta a usted (esto es a piacere).
Yo tomé un cuarto de la masa y la estira en forma circular con la mano, sin palote, para luego hacerle dar unas vueltas en el aire (en la medida de lo posible), y terminando de estirarla con la mano.  
9. Ahora recorte la masa con una pizzera. Con el resto de la masa haga dos pizzas más... ¡o reserve una porción para hacer unas ricas tortas fritas para el mate!
Tampoco recorte con cuchillo un círculo perfecto, a medida que la estiraba intentaba darle forma circular.
10. Coloque el disco de masa en una pizzera aceitada y, con la punta de los deditos bien ídems, vaya presionando y estirando la masa hasta cubrir en forma pareja la base del molde.
11. Tape la pizzera y deje leudar la masa hasta que se note bien hinchadita. Repita el procedimiento con las dos pizzas restantes.
12. Cuando observe que la masa ya está bien hinchadita, ponga a cocinar las pizzas en horno recaliente, hasta que la superficie se note cocida (sin dejar que se seque).
13. Retire las pizzeras y de vuelta las pizzas en el mismo molde, de modo que la parte de abajo, tostadita y crocante, ahora quede mirando hacia arriba.
Mis pizzas estaban tan finitas e hinchaditas que no las cocine. Simplemente le puse el tomate y el queso y así fueron al horno, alrededor de 10-12 minutos, hasta que la base y los bordes se empezaron a dorar.
14. Cubra cada pizza con salsa de tomate espesita (o salsa pomodoro), extendiéndola bien (usted ya sabe).
15. Distribuya rodajas de mozzarella sobre la salsa y vuelva a poner la pizza en el horno unos minutos más hasta que el queso se funda.
16. Al retirar las pizzas del horno, decórelas con aceitunas verdes descarozadas.
Mis versiones:
1. Salsa de tomate con orégano y sal, tomate natural super finito, mozzarella, parmesano, gruyere y fontina, más óregano, y a) con aceitunas, b) con huevo duro.
2. Salsa de tomate con orégano y sal, tomate natural super finito, boconccinos mozzarella, apenas un poquito de mozzarella, y a) con albahaca fresca, b) con albahaca fresca y tomates confitados.